Split

El Palacio de Diocleciano, el Templo de Júpiter, la catedral más pequeña del mundo… Descubre los monumentos más importantes de Split, una ciudad con raíces romanas que se ha convertido en una de las ciudades más visitadas de Croacia.

Split es la segunda ciudad más grande Croacia y uno de los destinos turísticos más populares del país. Con más de 200.000 habitantes, Split es el centro neurálgico de Dalmacia y una parada imprescindible de los cruceros que surcan el mar Adriático.

Un poco de historia

Los orígenes de Split se remontan al siglo II a.C., cuando los primeros asentamientos en la zona dieron lugar a la colonia griega de Aspálathos. Uno de los momentos clave de la historia de Split es la llegada a la ciudad en el año 305 d.C. del emperador romano Diocleciano, que decidió construir un gran palacio amurallado en esta nueva ciudad romana denominada Salona.

Tras casi trescientos años de prosperidad de Salona, la ciudad fue saqueada por eslavos y bizantinos. Durante la Edad Media, Split gozó de autonomía, aunque permanecía atrapada en las continuas disputas entre los reinos de Venecia y Hungría. Finalmente, los venecianos conquistaron Split en el año 1420, aunque respetaron parte de su autonomía.

La ciudad de Dalmacia permaneció bajo la órbita del reino de Venecia hasta la llegada de las tropas francesas. En 1805, las tropas de Napoleón entraron en la ciudad y permanecieron allí durante siete años. Su sucesor fue el Imperio Austrohúngaro, que controló Split durante casi un siglo hasta que la ciudad se integró en Croacia y, por tanto, en la República de Yugoslavia.

Qué ver en Split

Split es una ciudad cosmopolita que combina la cara más moderna de Croacia con monumentos históricos de gran valor:

Palacio de Diocleciano

Este gran palacio construido por el emperador romano es el símbolo de Split y ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Alberga no solo la residencia de Diocleciano, sino templos, arcos, galerías subterráneas y dos enigmáticas esfinges.

Catedral de San Duje

Se trata de la catedral más antigua y pequeña del mundo. Fue concebida por el emperador Diocleciano como su mausoleo personal, pero hoy en día ha perdido su origen pagano y se ha convertido en una catedral con un altar, un órgano, varios manuscritos y las tumbas de dos mártires.

Templo de Júpiter

Este pequeño templo levantado para el culto al padre de todos los dioses ha mantenido su arquitectura interior en perfecto estado desde su construcción en el siglo III d.C.

El Puerto de Split

Es sin duda la zona más animada de la ciudad, sobre todo por la noche. Alberga muchas terrazas, restaurantes y es totalmente peatonal. Tiene una maqueta de la ciudad y otra de cómo fue el Palacio de Diocleciano en su época de máximo esplendor.

Estatua de Gregorio de Nin

Esta escultura representa a un obispo croata del siglo X, que trató de imponer el croata como la lengua oficial de la iglesia. Según la leyenda, quien toque el dedo gordo de uno de sus pies, podrá pedir un deseo que se cumplirá.

Cómo llegar a Split

La ciudad de Split se encuentra en el norte de la región de Dalmacia, a unos 230 kilómetros de Dubrovnik. Existen varias formas de llegar a Split desde Dubrovnik:

  • Si vuestra idea es alquilar un coche, tendréis que conducir durante aproximadamente 4 horas. Recordad que se trata de carreteras convencionales y que debéis cruzar la frontera de Bosnia y Herzegovina, por lo que tendréis que enseñar el DNI o pasaporte. Os recomendamos salir con mucha antelación para evitar las colas que se forman en temporada alta.
  • Otra opción es coger un autobús desde Dubrovnik hasta Split. El trayecto dura unas cuatro horas y media y también tendréis que enseñar la documentación al pasar la frontera con Bosnia y Herzegovina. Es una alternativa bastante económica, aunque debéis tratar de buscar compañías que realicen el trayecto directo, sin parar en otras ciudades.
  • También podéis coger un barco desde Dubrovnik hasta Split. Estos barcos solo operan de mayo a octubre, pero se trata de una opción bastante interesante. El trayecto es algo más rápido que el autobús, dura unas 3 horas, y el precio ronda los 25 euros.

Visita guiada en español

La mejor forma de descubrir las huellas de las diferentes civilizaciones que poblaron Split es hacer una visita guiada en español. Podéis reservar el tour directamente desde nuestra página web por solo 28 euros: