Catedral de Dubrovnik

Conoce la historia de la Catedral de Dubrovnik, un templo del siglo XVIII que alberga los restos de San Blas, patrón de Dubrovnik.

La Catedral de Dubrovnik se construyó sobre los restos de una antigua iglesia románica que fue destruida durante el terremoto de 1667. Según la leyenda, Ricardo Corazón de León sufragó la construcción de la nueva catedral para agradecer a los habitantes de Dubrovnik que salvaron su vida durante un naufragio en la isla vecina de Lokrum.

Esta nueva catedral de estilo barroco levantada en 1713 pronto se convirtió en el edificio religioso más importante de Dubrovnik. Lo más llamativo de la catedral es su cúpula, que destaca sobre el relieve de Dubrovnik y es una de las vistas más bonitas desde las murallas de la ciudad.

El interior de la Catedral de Dubrovnik alberga pinturas de artistas croatas, italianos y flamencos. El cuadro más importante es La Asunción de María de Tiziano.

El tesoro de la Catedral

La parte más interesante de visitar la Catedral de la Dubrovnik es ver el tesoro de la catedral, guardado en una de las capillas. Alberga los restos de San Blas, patrón de Dubrovnik, una de las pocas reliquias que sobrevivieron al terremoto de 1667.

Las reliquias son un cráneo, una pierna y un brazo, y permanecen custodiados en tres cofres bañados en oro y decorados con piedras preciosas. Durante el día de San Blas, uno de los días festivos de Dubrovnik más esperados, las reliquias del santo salen en procesión desde la catedral por toda la ciudad.

Horario

Todos los días de 9:00 a 20:00 horas.
Domingos hasta las 17:30 horas.

Precio

Entrada gratuita.
Entrada al tesoro de la catedral: 10 kunas (1,3€ aprox.)